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EL Ministerio de Medio Ambiente, a través de la CHS, continúa con su empeño de entubar y secar el río Segura.

El jueves, se dio a conocer a través de las agencias de prensa que el Consejo de Administración de la sociedad estatal Aguas de la Cuenca del Segura (ACUASEGURA) ha adjudicado la redacción del proyecto y ejecución de obra de 8 de los 11 tramos del suministro de agua desde el embalse del Cenajo a la Mancomunidad de los Canales del Taibilla (MCT).

A pesar de la oposición total de los Ayuntamientos de Moratalla, Calasparra, Cieza, Abarán y Blanca, las Comunidades de Regantes de la Vega Alta, los partidos políticos y las organizaciones ecologistas, la Ministra Narbona y Fuentes Zorita siguen empeñados realizar esta macrotubería que dejará sin, al menos, 131 Hectómetros cúbicos anuales de agua al río entre el embalse del Cenajo y el azud de Ojós, lo que, en la práctica condenará a uno de los pocos tramos del Segura bien conservados.

El concejal de izquierda Unida en Moratalla dirigió un escrito a la Ministra de Medio Ambiente el 7 de julio que recibió una escueta respuesta.

EXCMA. SRA. MINISTRA DE MEDIO AMBIENTE
Dª Cristina Narbona Ruiz
Plaza de San Juan de la Cruz, s/n 28071- Madrid.

Es la primera vez que me dirijo a usted, como máxima responsable de la política de aguas en nuestro país, alarmado, desilusionado y sin una pizca de esperanza, como último recurso, no dudando de que dispone de toda la información necesaria y de que conoce perfectamente el alcance de las decisiones que se toman en su ministerio. Por eso, quizá, este escrito, que le dirijo con la casi certeza de que no llegará a sus manos, sólo represente el triste epitafio de un ciudadano ribereño del río Segura, cuyo certificado de defunción están ustedes a punto de firmar.

Hemos estado conociendo, a través de los medios de comunicación el proyecto de captación de agua destinada al consumo humano desde la presa del Cenajo para trasladarla, por el interior de una tubería, hasta las plantas potabilizadoras, lo cual significa que, al menos, 131 Hm3 anuales dejarían de discurrir por el cauce abierto, es decir, dejarían de formar parte del río, desde la zona alta (Talave, Camarillas, Cenajo) hasta el Azud de Ojós.

Independientemente de los motivos “técnicos” esgrimidos sobre la calidad del agua y las “pérdidas” causadas por su discurso a través de un cauce natural, el hecho de que se decida quitarle al pobre caudal actual del río Segura (y un tramo del Mundo) más de un cuarenta por ciento, tiene tales repercusiones que no me entra en la cabeza que esta decisión pueda no haber sido inmediatamente descartada por los rectores de su ministerio.

El río Segura dejó de existir entre el Azud de Ojós y la desembocadura (unos103 Km.) cuando se empezaron a desviar los caudales procedentes del río Tajo. Es decir, la mayor aportación externa sirvió para que desapareciera el curso medio y bajo de este pobre río y se convirtiera en una cloaca pestilente a cielo abierto.

Ahora, en pleno auge de la Nueva Cultura del Agua, nos encontramos con que ustedes han decidido que el “cauce seco” ascienda hacia el curso alto otros 95 km. más, todo ello, a pesar de contar con figuras de protección especial, tales como el LIC Bosques y sotos de ribera de Cañaverosa, Cañón de Almadenes, siendo ésta una zona de especial relevancia para la nutria (con proyectos de recuperación financiados por su ministerio), etc, etc.

En fin, parece ser que la cuenca más regulada de España, necesita una mayor regulación, una nueva vuelta de tuerca al servicio de un concepto de crecimiento que se nos impone y nos aleja cada vez más de los valores naturales que tienen estas tierras y que están siendo inexorablemente esquilmados por la “ingenieritis”, fiel aliada del crecimiento insostenible de la mano de los mercaderes del agua que campan a sus anchas por este codiciado territorio.

Nunca imaginé que, a la vuelta de seis años, cuando los dirigentes del PP habían dejado de lado el propósito de quitarle al río casi la mitad de su caudal para meterlo por una tubería desde el embalse del Cenajo, la ministra de la “Nueva Cultura del Agua” estuviese dispuesta a resucitar tan disparatado proyecto. Cuando se toman decisiones de tal envergadura como la suspensión del Trasvase del Ebro, que suponía la detracción de un 8 % de su caudal en desembocadura, uno no se espera que en el mismo ministerio se mantengan obras por las que ya no daba la cara ni la derecha que estaba instalada en la CHS. Quienes nos opusimos al proyecto insostenible del Trasvase del Ebro, no comulgamos con este trasvase del Segura (entubar más del 40 % del río y desecar uno de sus tramos más ricos, de los poquísimos que quedan bien conservados, sin vuelta atrás), simplemente para seguir alimentando la voracidad especuladora.

Las razones, argumentos o más bien excusas esgrimidos a favor de esta obra son tan poco consistentes en comparación con las terribles consecuencias que va a causar que no resisten un mínimo análisis. ¿Cuánto dinero sería necesario para recuperar las zonas devastadas por la acción humana y dotarlas de la vegetación necesaria para que los episodios de lluvias esporádicamente torrenciales no tuviesen los efectos de arrastre de suelos que hoy producen y que son una de las causas apuntadas para la merma de la calidad del agua?

Se da la paradoja de que, mientras se pone énfasis en el proyecto de que evitará mediante el entubamiento la contaminación producida por los vertidos de aguas residuales de las poblaciones por las que discurre el río (Calasparra, Cieza, Abarán y Blanca) es cuando se han construido y puesto en funcionamiento las EDAR y no antes, que era cuando sucedía lo que ahora se pretende evitar y ya está resuelto.

Pero más grave todavía: El proyecto alardea de que se descarta el riesgo de un hipotético episodio de contaminación por vertidos industriales. Todo ello cuando desde el organismo de cuenca no se ha sido capaz de impedir o se ha hecho la vista gorda a continuos vertidos industriales durante años que llegan directamente al embalse del Azud de Ojós a través de la rambla de San Roque.

El colmo del disparate se sitúa aguas arriba de la presa del Cenajo, desde donde se pretende tomar el agua y entubarla, para garantizar bla, bla bla… Debe conocer la señora Ministra la existencia de lo que un periodista ha definido como “un prestige en el Cenajo”. Le transcribo, y sobran los comentarios, algunos extractos de un informe emitido por técnicos de la CHS sobre el paso del oleoducto Cartagena Puertollano bajo las aguas de la zona inundable del embalse del Cenajo.

Transcribo pues:

<<30 de marzo de 2000
Destinatario: Sr. Comisario de Aguas
Ref.: ACS 19/97
Asunto: Condiciones de seguridad del paso del río Segura por el oleoducto Cartagena-Puertollano
En el hipotético caso de una rotura, la cantidad de producto petrolífero que podría verterse al embalse (el diámetro de la conducción es de 550 mm.) sería la contenida en este tramo de unos 2 km. Es decir, unas 500 Toneladas
El paso del cauce actual y de sus inmediaciones se realiza a una profundidad de 3 m. sobre, la generatriz superior de la tubería, que en 60 m. está totalmente embebida en un gran dado de hormigón. A partir de esos 60 metros la tubería está simplemente cubierta con material procedente de la propia excavación y la profundidad de recubrimiento disminuye progresivamente, hasta estabilizarse en valores del orden de 1 metro.
5. La tubería usada es de acero, probada a 140 kg/cm2, de una gran flexibilidad.
6. En la visita realizada, y con las limitaciones derivadas de la falta de topógrafo y personal técnico, y de lo agreste del terreno (hubieran sido necesario varios días para realizar una comprobación minuciosa) se ha comprobado que la obra realizada concuerda en lo esencial con la autorizada por esta Confederación Hidrográfica del Segura en el exp. ACS 19/97 y asociados.

Consideraciones
Aunque obviamente no hemos seguido la ejecución de las obras (nuestra intervención en este expediente data apenas de una semana), y el hecho de que la actuación principal (e! oleoducto) esté construido, enterrado y en servicio impide cualquier tipo de comprobación o control de la obra ejecutada, no hay razón alguna para dudar de que la obra se ha realizado con todas las garantías, y usando coeficientes de seguridad elevados- No parece pues aventurado aceptar que las posibilidades de una rotura o escape son mínimas.

También es cierto por otra parte que, por improbable que sea la fuga, de producirse ésta tendría una consecuencias gravísimas, contaminando una parte importante de los caudales de la cuenca, máxime si el embalse del Cenajo adquiere, como está previsto por la conexión Talave-Cenajo, una aún mayor importancia para el suministro de los caudales de abastecimiento de la práctica totalidad de las Estaciones de Tratamiento de Aguas Potables de la Región.
Es un hecho también que la reparación de una hipotética fuga, de producirse a embalse lleno y en una región de difícil acceso como es el caso, sería penosa y lenta, y requeriría como prerrequisito vaciar el embalse, enviando aguas abajo un gran volumen de agua contaminada.

 

 


En cuanto a la posibilidad real de que aparezca una fisura o rotura ya hemos indicado que sin duda es baja, pero no nos parece remota, ya que de los datos recabados parece claro que en el diseño de la tubería en este valle no se ha considerado la posibilidad de que quede inundada y que por tanto puede estar sometida a tensiones de flotación, que (téngase en cuenta que hay una parte rígidamente anclada en hormigón mientras e! resto no lo está) por fenómenos de cízallamiento o fatiga podrían fracturar la tubería, dicho ello sin perjuicio de que, por especialistas, se pueda estudiar con detalle la situación real existente.
Creemos pues que, sin alarmismo alguno, es necesario realizar urgentemente actuaciones que mejoren la seguridad global de la instalación.

Alternativas:

Aunque sin duda es un tema de especialistas, vemos las siguientes alternativas:
• Realizar un nuevo trazado que evite el paso por el embalse del Cenajo. Supondría realizar algunas decenas de kilómetros de nuevo trazado, con un elevado coste, además de dejar sin servicio durante un apreciable período el actual.
• Realizar el paso del embalse esencialmente por el mismo trazado actual, pero en viaducto, por encima del nivel máximo de las aguas del embalse, con una sección tal que, en caso de rotura, el vertido quede contenido y no contamine el agua. Sus inconvenientes serían los mismos que los de la solución anterior.
• Aumentar el coeficiente de seguridad ante lo que creemos es el riesgo de mayor probabilidad (la flotación de la tubería), para lo cual habría que prolongar el tratamiento dado en el paso del cauce del río (envoltura de la tubería en un gran dado de hormigón) a todo el tramo que queda bajo el máximo nivel de las aguas.>>
Fin de la transcripción.
Al margen de lo expuesto en el inmediato anterior, para finalizar, atendiendo al fondo del asunto y las gravísimas e irreversibles consecuencias del proyecto de entubamiento de aguas y desecación del río Segura, me pregunto qué tiene que ver este enfoque con algunos párrafos, entresacados del Manifiesto de la Fundación Nueva Cultura del Agua:
<<Los perfiles de la situación existente
Por otra parte, el sistemático desprecio hacia los valores, funciones y servicios ambientales ligados a los ecosistemas fluviales nos ha llevado a asumir un proceso sin precedentes de degradación de nuestros ríos, riberas y humedales, con costes directos e indirectos gravísimos. Hoy, el progresivo conocimiento de estos complejos ecosistemas, permite apreciar y valorar mejor los valiosos servicios que generan, tanto en cauces, como en riberas, deltas, estuarios y plataformas litorales: depuración natural, laminación de avenidas, conservación de la biodiversidad, equilibrios dinámicos de transporte y sedimentación de materiales en cauces, deltas y playas.
La profunda relación entre ríos, territorio y sociedad ha sido sistemáticamente olvidada. La preeminencia de las utilidades productivas del agua nos ha llevado, no sólo a destruir patrimonios de naturaleza de enorme valor, sino a ignorar los derechos de los pueblos que han habitado durante cientos o miles de años en valles y riberas en estrecha relación con los ríos. El derecho de esos pueblos y comunidades a su existencia en el ámbito territorial en el que han hundido las raíces de su propia existencia merece un espacio entre los derechos humanos que deben ser valorados y respetados, más allá de los juegos de "mayorías" y "minorías", tantas veces argumentados para encubrir, en nombre del llamado "interés general", los negocios de grupos de presión.
Los perfiles del cambio hacia una Nueva Cultura del Agua

Entender los ríos como complejos y dinámicos cuerpos vivos, y no como simples colectores de agua; asumir que cantidad y calidad son caras de una misma moneda; comprender que disponer de aguas de calidad pasa por respetar y preservar la funcionalidad y la vida de los ecosistemas que integran el ciclo natural del agua; recuperar el tradicional valor lúdico, estético y simbólico de los paisajes del agua, característico de las culturas mediterráneas. Todo ello exige ciertamente un cambio cultural, no sólo en la Administración, sino en el conjunto de la sociedad.
El concepto de paisaje, tal como lo entiende la recién aprobada Convención Europea del Paisaje (“componente esencial del entorno en el que viven las poblaciones, expresión de diversidad de su común patrimonio cultural, ecológico, social y económico y, a la vez, fundamento de su identidad”) constituye un nuevo apoyo institucional a la perspectiva de la Nueva Cultura del Agua. La idea de que el paisaje es un elemento esencial del bienestar individual y social; la referencia a la causalidad natural e histórica del paisaje, que insta a superar tratamientos maquilladores o de simple apariencia, reconociendo los factores que han hecho posible unas determinadas formas del territorio; y la aplicación de las previsiones de protección, gestión y ordenación de la Convención a los paisajes del agua –uno de los sectores vulnerable y amenazado- teniendo en cuenta las aspiraciones de las poblaciones concernidas vienen a confirmar los planteamientos que aquí se defienden.
Una clave de esa Nueva Cultura del Agua pasa por el concepto de conservación. Conservación no sólo de la calidad fisico-química de las aguas, sino de la calidad desde una perspectiva ecosistémica. Preservar la funcionalidad de ríos, riberas y humedales, supone dar perspectivas de sostenibilidad a los valores y servicios ambientales que nos brindan, empezando por el de la disponibilidad renovada de recursos hídricos de calidad. >>
Es más, cómo se puede mantener ese proyecto “faraónico”, pudiendo leer en la página del MMA lo siguiente:

http://www.mma.es/portal/secciones/acm/

aguas_continent_zonas_asoc/dominio_hidraulico/

conserv_restaur/index.htm

<<PLAN NACIONAL DE RESTAURACIÓN DE RÍOS

Durante décadas el objetivo de nuestro país ha sido alcanzar un buen crecimiento y desarrollo económico. En materia hidráulica se ha traducido en la realización de un gran número de infraestructuras, que indudablemente han contribuido a alcanzar el nivel actual de progreso pero indirectamente también ha sido una de las causas de la degradación del medio ambiente.
Desde el Ministerio de Medio Ambiente, a través del Programa A.G.U.A., que propone una nueva política hídrica basada en la gestión eficaz y sostenible de los recursos, estamos elaborando el Plan Nacional de Restauración de Ríos, un novedoso proyecto que quiere recuperar nuestras masas fluviales. Se trata de devolver al río lo que era suyo, su espacio, su vegetación, su agua…, de modo que por sí mismo sea capaz de recobrar su ecosistema asociado.>>

Por todo lo expuesto, Sra. Ministra, espero atienda estas consideraciones y, a tenor de lo tantas veces manifestado por usted misma y sus asesores, paralice y entierre definitivamente en el cajón de los despropósitos no culminados este gravísimo atentado ambiental contra el río Segura y las generaciones actuales y venideras de seres vivos, entre los que nos honra encontrarnos, que dependemos de un río Segura vivo.

Atentamente, en Moratalla, a 4 de julio de 2007.

Jesús Molina García

Portavoz del grupo municipal de Izquierda Unida+Los Verdes en el Ayuntamiento de Moratalla (Murcia)

RESPUESTA DE LA MINISTRA

Madrid, 27 de julio de 2007

Estimado Sr. Molina:

En contestación a su carta del pasado día 4 le comunico, que las obras del embalse del Cenajo a las que hace referencia en la misma, se encuentran actualmente en período de información pública, por lo que he dado traslado a la Confederación Hidrográfica del Segura para que las alegaciones a las que Vd. hace mención se incorporen al expediente abierto y una vez finalizado el plazo, se le dará traslado del preceptivo informe, que debe realizar el órgano técnico encargado de la redacción del mismo.

Un cordial saludo.

>>>>VER CARTA