
Patada del secretario al actaEn el Pleno del 27 de marzo de 2009, se aprobó el borrador del acta de la sesión celebrada el 27 de febrero de 2009, por seis votos a favor de los concejales del PSOE, seis votos en contra de los concejales del PP, la abstención del concejal de Izquierda Unida + Los Verdes y el voto de calidad del Alcalde tras el empate producido en las dos votaciones a que se sometió la propuesta. Previamente el portavoz del Partido Popular, D. Antonio García Rodríguez manifestó su discrepancia con una afirmación que constaba en el borrador del acta del pleno de 27 de febrero y pidió que se retirara del acta esa afirmación, negando que el hecho se hubiese producido de la forma narrada en dicho borrador del acta. Concretamente se refería a la frase, correspondiente al cuarto punto del orden del día, en la que se afirma en el acta textualmente que: El Sr. García Rodríguez, tras tirar la silla de una patada, abandona la sala. El Sr. Secretario respondió, en defensa de que constara en el acta la mencionada frase, tal y como proponía, que: Y con respecto a la patada en la silla, es lo que yo vi y, por tanto, pues, lo reflejo, porque creo que es un acto con cierta agresividad , para, a continuación, terminar afirmando que: Yo no interpreto, yo vi una patada y es lo que pongo en el acta . El concejal de Izquierda Unida + Los Verdes se abstuvo en la mencionada votación pues no tenía certeza alguna sobre lo que se dilucidaba. Parece ser esta la primera vez en la que no se acepta una puntualización al acta proveniente de un concejal afectado. Hasta la fecha, las puntualizaciones o correcciones realizadas por los concejales se han incluido en el acta, sin más. Parece ser también esta la primera vez que se aprueba el acta con empate de votos a favor y en contra y utilizando el voto de calidad del Alcalde. Independientemente de la falta de flexibilidad del Alcalde por no haber sido capaz de procurar una solución que concitara la unanimidad, como ha venido siendo la tónica habitual de este ayuntamiento, vayamos al fondo del asunto. Viendo el vídeo del Pleno de 27 de marzo de 2009, se puede apreciar claramente que cuando el concejal del Partido Popular se levanta para abandonar la sala, se escucha un ruido, el ruido de un golpe, presuntamente el ruido que hace una silla al caer al suelo. En el momento de suceder eso, el Sr. Secretario está mirando para el lado contrario al que se sitúa el concejal del PP. Sólo después de escucharse el ruido, el Sr. Secretario, sin duda alertado por el ruido y en un movimiento reflejo, vuelve, brusca y repentinamente, la cabeza. De lo cual se deduce que el Sr. Secretario no pudo ver cuál fue el motivo de la caída de la silla. Se deduce, descartando la duda remotamente posible de que una persona pueda ver lo que sucede en el lugar contrario al que está dirigiendo la mirada pues, por la posición de su cabeza, ni siquiera sería posible que estuviese mirando de reojo. |
Sin embargo, en el acta hace constar que el Sr. García Rodríguez, tras tirar la silla de una patada, abandona la sala. Y, más aún, en la sesión del pleno de marzo afirma rotundamente que es lo que yo vi y también afirma yo no interpreto, yo vi una patada y es lo que pongo en el acta . Y más aún después de justificar la inclusión de esa frase sobre una supuesta patada, pone la guinda, calificándolo de acto con cierta agresividad y añadiendo disquisiciones éticas como que no debe ser producido en el máximo órgano colegiado del ayuntamiento y del municipio, que es el órgano de la palabra y no de los gestos de agresividad Creemos que no sería preciso recordar el alto cometido que se encomienda al Secretario de un Ayuntamiento que tiene como una de sus misiones, quizá la fundamental, ser el fedatario público de lo que sucede, se acuerda, se dice y se hace en los órganos de gobierno del Ayuntamiento. En este sentido, queremos precisar de forma nítida y contundente que, para nosotros carece absolutamente de relevancia que el concejal al que se achaca un supuesto comportamiento pertenezca a un partido o a otro. Lo fundamental de este hecho es que el encargado de la fe pública, ese funcionario que debe velar porque prevalezca la verdad y el derecho en esta institución que representa a todos los ciudadanos de nuestro municipio, sea presuntamente capaz de mentir y de reflejar en el acta un supuesto hecho que no vio y afirmar que sí lo vio. Y eso nos afecta a todos, incluso a los que se pueden beneficiar políticamente del descrédito que podría reportarle a un concejal de un grupo político antagonista el hecho de que conste en acta para el resto de los tiempos que dio una patada a una silla en un pleno del ayuntamiento. El Secretario tiene la capacidad de certificar acuerdos, hechos o intervenciones orales sin necesidad de aportar pruebas y eso hace que su función adquiera el más alto rango y responsabilidad en aras de garantizar la total y absoluta veracidad de lo que afirma y rubrica. Por ello, entendiendo que estos hechos puedan tener una especial gravedad, puesto que afectarían de lleno al crédito del responsable de la fe pública de este Ayuntamiento, hemos elevado al alcalde la petición de que inicie las averiguaciones oportunas para esclarecer los hechos expuestos y, si procediere, adopte las medidas precisas de todo orden en consonancia con la legislación vigente e informe de todo ello en la próxima sesión del Pleno del Ayuntamiento. Todo ello, además de la exigencia de que se rectifique el acta y se retire esa frase que no hace honor a la verdad y achaca falsamente a un concejal comportamientos violentos que no le corresponden. |